Alojarse en un ryokan

Varias veces he mencionado ya en el blog la palabra ryokan y os he explicado que es un típico hotel japonés. Pero hoy voy a explicaros más detenidamente de qué se trata.

Ryokan en Takayama

Podemos encontrar este tipo de alojamientos por todo Japón, tanto en las grandes ciudades como en pequeños pueblecitos alejados del mundanal ruido. En la mayoría de los ryokanes se pueden alojar extranjeros, pero no os extrañéis si véis que en alguno de ellos sólo admiten japoneses.

Alojarse en uno de estos hoteles con encanto llamados ryokan es toda una experiencia. Una forma auténtica y sencilla de experimentar en tus propias carnes todas las costumbres de la cultura japonesa. Por ejemplo, el recibimiento de los huéspedes es todo un ritual; a la llegada hay que esperar hasta que el dueño o encargado salga a recibirnos, en ese momento habremos de descalzarnos y nos darán probablemente unas zapatillas para no dañar ni ensuciar el tatami del suelo.

habitación de un ryokan

Después nos conducirán a la habitación (mientras nos enseñan todas las instalaciones) donde lo más seguro es que haya una mesita con patitas cortas y unas sillitas sin patas. Allí no veréis las camas, pues los futones se guardan en grandes armarios que el personal del ryokan saca al atardecer mientras no hay nadie en la habitación o mientras estás cenando. En cuanto a la comida, en los ryokanes suele estar la cena y el desayuno incluído en el precio, y además en la habitación suele haber un juego de té y algunos dulces típicos.

Desayuno en un ryokan

Otro aspecto a tener en cuenta es que en los ryokanes el baño suele ser común para todos los huéspedes, aunque en algunos casos tienen baño privado con WC y lavabo. Si quieres darte un buen baño nada mejor que quitarte la ropa en la habitación, ponerte la yukata que te habrán dejado preparada y a disfrutar del onsen. Un lujazo...

En cuanto al precio, depende de la categoría del ryokan. Suelen ser algo más caros que los hoteles, entre 100 y 200 euros por persona y noche, pero teniendo en cuenta que se incluyen dos comidas y que te sentirás inmerso en la cultura nipona, bien merece la pena pagarlos aunque sólo sea por una vez en la vida.

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