Los estudiantes extranjeros que llegan a Japón pueden trabajar media jornada tras haber recibido el permiso de la universidad o escuela que les ha admitido, y de la Oficina Regional de Inmigración.

Como la legislación japonesa es muy dura en este aspectos, deben además cumplir otras condiciones, que son:
- El trabajo no debe dificultarles sus estudios.